CRECER DE 0 A 12
Ellas crecen. Semillas crece con ellas.
Desde el nacimiento hasta los 12 años cambian el cuerpo, el lenguaje, las emociones, las relaciones, las preguntas y la manera de comprender el mundo.
Semillas acompaña ese recorrido manteniendo una misma mirada y adaptando los conocimientos, las experiencias y las formas de acompañar a cada momento del desarrollo.
Porque aquello que una niña necesita descubrir a los dos años tiene una forma diferente a los cinco, a los ocho o a los doce. El conocimiento puede crecer con ella, recuperar preguntas anteriores, incorporar otras nuevas y adquirir cada vez mayor profundidad.
0–3 · 3–6 · 6–12





0–3 años
El comienzo de todos los descubrimientos
Durante los primeros años, el cuerpo, los sentidos, el movimiento, los vínculos y la exploración son grandes puertas de entrada al mundo.
Semillas acompaña las primeras experiencias de conocimiento corporal, emocional y relacional; el descubrimiento del entorno y la naturaleza; el desarrollo del lenguaje y la expresión; y las primeras oportunidades para elegir, participar y construir autonomía.
Descubrir el mundo empieza también por descubrirse.


3–6 años
Cuando el mundo se llena de preguntas
Crece el lenguaje y con él la curiosidad. Las preguntas se multiplican, la imaginación adquiere un enorme protagonismo y las relaciones, las emociones y la identidad ganan complejidad.
Semillas acompaña esta etapa acercando experiencias relacionadas con el cuerpo y la salud, las emociones, la identidad, las relaciones, la naturaleza, la literatura y la expresión, creando oportunidades para preguntar, explorar, imaginar, crear y empezar a construir respuestas propias.
Cada pregunta puede abrir una nueva forma de mirar.


6–12 años
Comprender más para construir una mirada propia
Durante estos años aumenta la capacidad para investigar, relacionar información, comprender procesos, contrastar perspectivas, argumentar y elaborar ideas propias.
También se amplían los conocimientos sobre el cuerpo y la salud, la identidad, las emociones, las relaciones y el entorno social y cultural. Los cambios corporales y el desarrollo permiten profundizar progresivamente en el conocimiento del cuerpo femenino, mientras crecen la autonomía, la voz y la capacidad de decisión.
Conocer más permite comprenderse mejor y mirar el mundo con mayor criterio.

Un conocimiento que continúa creciendo
Las etapas cambian y muchas de las grandes preguntas de la infancia continúan evolucionando.
El cuerpo que primero se descubre a través de los sentidos puede después nombrarse, comprenderse y conocerse con mayor profundidad. Las primeras elecciones pueden convertirse progresivamente en capacidad de decisión. La curiosidad puede crecer hacia la investigación, el pensamiento y el criterio propios.
Esa continuidad permite que cada nuevo descubrimiento encuentre una historia anterior sobre la que seguir creciendo.
Encuentra Semillas en cada etapa
PARA FAMILIASRecursos, literatura y propuestas para acompañar diferentes momentos del crecimiento.
PARA ESCUELASUna propuesta educativa que adapta su mirada y sus experiencias a las diferentes etapas de la infancia.

