
0–3 años
El cuerpo, los sentidos, el movimiento, los vínculos, la exploración y la interacción con el entorno forman parte de las primeras experiencias de conocimiento.

QUÉ ES SEMILLAS
Espacio Semillas es un universo educativo, pedagógico y literario para acompañar a las niñas desde el nacimiento hasta los 12 años en el conocimiento de su cuerpo, su salud, su identidad y su relación con el mundo.
Durante la infancia, una niña aprende a interpretar el mundo que la rodea mientras construye su propia manera de estar en él. Descubre su cuerpo, desarrolla el lenguaje, reconoce emociones, establece relaciones, encuentra referentes, observa la naturaleza, entra en contacto con la cultura, escucha historias, formula preguntas y empieza a construir sus propias ideas.
Todo sucede de forma relacionada.
El cuerpo se relaciona con la identidad. Las emociones participan en las relaciones. La cultura influye en la forma de mirarnos y de mirar a otras personas. Las historias amplían aquello que podemos imaginar. Una pregunta puede conducir hacia un nuevo conocimiento. Una experiencia puede transformar la manera de comprender algo que hasta entonces parecía cotidiano.
Semillas nace para acompañar esas relaciones y convertirlas en oportunidades de conocimiento, descubrimiento y crecimiento.
Porque una niña es mucho más que una suma de aprendizajes separados y su experiencia merece una educación capaz de mirar el conjunto.

Crecer en femenino es el eje de Espacio Semillas y la mirada desde la que se construye todo el proyecto.
Significa reconocer que crecer siendo niña constituye una experiencia propia.
Durante la infancia, las niñas construyen la relación con su cuerpo, su identidad, sus emociones, su voz, sus capacidades y sus relaciones. Al mismo tiempo, crecen dentro de una sociedad y una cultura que participan en la manera en la que se perciben, en los referentes que encuentran y en las posibilidades que aprenden a imaginar para sí mismas.
Por eso, la perspectiva de género y los derechos de las niñas atraviesan Semillas.
La perspectiva de género permite ampliar referentes, observar los mensajes y expectativas que acompañan el crecimiento y favorecer una mirada en la que las niñas puedan reconocerse desde múltiples posibilidades.
El enfoque de derechos las reconoce como personas con capacidad para expresarse, participar, ser escuchadas, acceder a conocimientos adecuados a su desarrollo, construir autonomía y formar parte activa de las experiencias que afectan a su vida.
Crecer en femenino significa acompañar a las niñas para que puedan conocerse mientras crecen, comprender aquello que viven, ampliar las posibilidades desde las que se imaginan y participar progresivamente en la construcción de su propio lugar en el mundo.
De ahí nace la pregunta que sostiene Semillas:
La respuesta atraviesa muchos ámbitos de su vida.
Necesita oportunidades para conocer su cuerpo y comprender progresivamente su salud. Para reconocer aquello que siente y encontrar formas de expresarlo. Para descubrir quién es y construir su identidad. Para relacionarse, preguntar, explorar, contrastar ideas y desarrollar pensamiento propio.
Necesita referentes que amplíen su mirada. Historias que alimenten la imaginación. Contacto con la naturaleza y la cultura. Espacios para crear, decidir y participar.
Necesita experiencias que le permitan descubrir que su cuerpo puede ser conocido, su salud comprendida, sus preguntas pueden abrir caminos y su voz tiene un lugar en el mundo.
Ese es el territorio educativo que ocupa Semillas.

En Semillas, las niñas son las protagonistas de su propio proceso de descubrimiento y aprendizaje.
Una niña observa. Pregunta. Experimenta. Imagina. Interpreta. Relaciona. Expresa. Decide. Crea.
Aquello que vive, siente, observa, pregunta, descubre, piensa y crea constituye el punto de partida de la Pedagogía Semillas.
Esta forma de entender el aprendizaje permite partir de experiencias cercanas y abrir desde ellas nuevas posibilidades de conocimiento.
Una pregunta puede iniciar una exploración. Una experiencia puede despertar curiosidad. Una historia puede ampliar una mirada. Una conversación puede ayudar a construir pensamiento. Una creación puede convertirse en una forma de expresar algo que acaba de descubrir.
La persona adulta acompaña ese proceso creando oportunidades, acercando conocimientos, escuchando preguntas y ofreciendo contextos en los que cada niña pueda participar de acuerdo con su momento de desarrollo.
De esta manera, aprender también significa observar, preguntarse, explorar, comprender, relacionar, expresar y construir significado a partir de la propia experiencia.



Una de las claves de Semillas es comprender el crecimiento desde una mirada relacional.
Conocerse, comprenderse, relacionarse, explorar y expresarse forman parte de un mismo proceso.
Por eso una pregunta sobre el cuerpo puede relacionarse con la salud, la identidad o la cultura.
Una emoción puede abrir una experiencia sobre conocimiento de sí misma, expresión o relaciones.
Una historia puede despertar curiosidad, ofrecer un referente, provocar una conversación o llevar a una niña hacia una pregunta que nunca se había hecho.
Una experiencia en la naturaleza puede conducir hacia la observación, la investigación, la cultura, la literatura o la creación.
Semillas trabaja precisamente en esas conexiones.
La Pedagogía Semillas organiza esta mirada a través de ocho Territorios:
Cuerpo · Emoción · Identidad · Relaciones · Naturaleza · Cultura · Literatura · Expresión y creación.
Cada Territorio permite explorar una dimensión de la experiencia y, al mismo tiempo, establecer relaciones con las demás.
Así, Semillas construye una propuesta educativa en la que el conocimiento puede atravesar diferentes lenguajes, experiencias y contextos sin perder una misma mirada sobre las niñas y su crecimiento.
CONOCE LA PEDAGOGÍA SEMILLAS
Semillas acompaña a las niñas desde el nacimiento hasta los 12 años porque el conocimiento de una misma y del mundo evoluciona junto con el desarrollo.
La mirada permanece y cambian las experiencias, los lenguajes, las preguntas y la profundidad con la que pueden abordarse.

El cuerpo, los sentidos, el movimiento, los vínculos, la exploración y la interacción con el entorno forman parte de las primeras experiencias de conocimiento.

Se amplían el lenguaje, la autonomía, las emociones, las relaciones, la curiosidad, la imaginación, la literatura, la expresión y la participación.

Crecen las posibilidades de comprender el cuerpo y la salud, explorar la identidad, interpretar el entorno, desarrollar pensamiento y criterio propios, expresar la voz, construir relaciones y participar de manera cada vez más consciente en las decisiones relacionadas con la propia vida.
Semillas evoluciona con ellas, manteniendo una continuidad educativa desde los primeros años hasta el final de la infancia.
DESCUBRE CRECER DE 0 A 12Espacio Semillas articula su propuesta a través de diferentes dimensiones que se relacionan entre sí y permiten acompañar el crecimiento desde distintos lugares.

La Pedagogía Semillas es la estructura educativa que sostiene el proyecto.
Una pedagogía propia para acompañar a las niñas desde el nacimiento hasta los 12 años en el descubrimiento de sí mismas y del mundo que las rodea.
Define una manera de entender a las niñas, el aprendizaje, las experiencias educativas y las capacidades que pueden desarrollarse durante ese recorrido.
CONOCE LA PEDAGOGÍA SEMILLAS
El cuerpo y la salud forman parte del conocimiento de una misma.
Semillas acompaña a las niñas en el conocimiento progresivo de su cuerpo, su salud y su bienestar, de manera adecuada a cada etapa del desarrollo y conectada con los demás Territorios de la Pedagogía Semillas.
La educación para la salud permite acercar conocimientos, vocabulario y experiencias que favorecen la comprensión del propio cuerpo y una participación progresivamente más autónoma en el cuidado y el bienestar.
DESCUBRE EDUCACIÓN PARA LA SALUD
La literatura constituye uno de los dos pilares fundamentales del Universo Semillas, junto con la pedagogía.
Las historias conservan su valor literario, artístico y simbólico y ofrecen a las niñas mundos que explorar, personajes con los que viajar, misterios, preguntas, descubrimientos y posibilidades que amplían la imaginación.
La experiencia literaria puede despertar curiosidad, provocar preguntas, abrir conversaciones y encontrar conexiones con aquello que una niña vive y descubre.
EXPLORA EL UNIVERSO LITERARIOLas niñas ocupan el centro de Semillas y alrededor de ellas se encuentran las personas y los espacios que forman parte de su educación.
Familias y escuelas son dos de los grandes caminos a través de los que Semillas llega hasta ellas.
Para las familias, Semillas ofrece una mirada y unos recursos desde los que acompañar las preguntas y experiencias que aparecen durante el crecimiento, acercando conocimiento, literatura y propuestas adecuadas a las diferentes etapas de la infancia.
Para las escuelas y otros contextos educativos, Semillas aporta un marco pedagógico propio desde el que trabajar el conocimiento del cuerpo y la salud, la identidad, las emociones, las relaciones, la naturaleza, la cultura, la literatura y la expresión, atravesados por la perspectiva de género y los derechos de las niñas.
En ambos contextos existe una misma intención:
acercar a las niñas experiencias y conocimientos que les permitan conocerse, comprender y participar.

Acompañar a una niña en su crecimiento significa ofrecerle oportunidades para descubrir el mundo y, al mismo tiempo, para descubrirse a sí misma.
Semillas crea esas oportunidades conectando conocimiento, experiencia y aprendizaje con aquello que forma parte de la vida de las niñas: su cuerpo y su salud, sus emociones, su identidad, sus relaciones, la naturaleza, la cultura, la literatura y sus posibilidades de expresión y creación.
A través de este recorrido se desarrollan capacidades que tienen un valor profundo durante la infancia y continúan creciendo con ellas: conocerse, construir autonomía, elaborar pensamiento y criterio propios, expresar su voz, mantener viva la curiosidad, relacionarse, tomar decisiones y confiar progresivamente en sus propias capacidades.
La Pedagogía Semillas reúne todo ese proceso en un horizonte común: la soberanía.
Una soberanía que se construye poco a poco, a medida que una niña adquiere conocimiento sobre sí misma, comprende mejor aquello que vive, encuentra palabras para expresarlo, participa en sus relaciones, desarrolla criterio y descubre que puede tomar decisiones sobre cuestiones que forman parte de su propia vida.
Ahí adquiere todo su sentido Crecer en femenino: crecer con conocimiento, voz, criterio y capacidad para construir un lugar propio en el mundo.

Las niñas son el centro de Semillas. Familias y escuelas forman parte de los espacios desde los que ese conocimiento puede convertirse en experiencia.
Descubre una forma de acompañar su crecimiento conectando cuerpo, salud, identidad, emociones, literatura y conocimiento en cada etapa de la infancia.
DESCUBRE SEMILLAS PARA FAMILIASConoce una propuesta pedagógica propia para incorporar la experiencia de las niñas, la educación para la salud, la perspectiva de género, los derechos y la literatura a la práctica educativa.
DESCUBRE SEMILLAS PARA ESCUELAS




RAÍCES, MEMORIA Y ALCANCE
Galicia es el lugar desde el que nace y se desarrolla Espacio Semillas: una tierra de memoria, cultura, naturaleza y saberes compartidos que forma parte de la mirada del proyecto.
Semillas reconoce el valor educativo de los relatos, los oficios, las celebraciones, las palabras, las formas de cuidar y los conocimientos transmitidos entre generaciones, especialmente aquellos conservados y compartidos por las mujeres.
Las niñas se acercan a este patrimonio desde la curiosidad y la participación: pueden conocerlo, investigarlo, interpretarlo y contribuir a mantenerlo vivo.
Desde estas raíces, Semillas actúa en toda España y se abre a la colaboración con familias, escuelas, profesionales e instituciones de otros países de habla hispana.
Su carácter pionero vive en una combinación singular: pedagogía propia, salud femenina desde la infancia, perspectiva de género, derechos de las niñas, literatura y un acompañamiento continuado de 0 a 12 años.
DESCUBRIR LA DIMENSIÓN INSTITUCIONAL